¿en donde se perdió?


Días como hoy, en que la vida misma me parece insoportable, ignorar que tengo obligaciones, responsabilidades, sentirme tan frustrada y simplemente se me llenan los ojos de lágrimas que trato de ocultar mientras me asomo en un cajón fingiendo que limpio mi escritorio, pretendiendo poner en orden lo que en mi mente no encaja, y ahí está latiendo dentro ese dolor que quisiera desaparecer, sentirme perdida en mis propios pensamientos, creer que nunca es suficiente y recordar lo dura que suelo ser conmigo misma, no permitir errores ni dudas, creer realmente que nunca será suficiente…

pensarte…


A veces creo que sigo buscando pretextos para llamarte, para escuchar tu voz, para volver a mirarte, para sentirte aún en la distancia, sé que aún me muero por tí… aún haces acelerar mi corazón, por otro lado también sé que tú dejaste de sentir lo mismo, que has continuado adelante, que otros labios han robado tu sonrisa, que otros ojos me han arrebatado tu dulce mirada, cuanto desearía regresar a tus brazos, ser más que un simple recuerdo…
Hoy pienso en lo que haré con este sentimiento, lo que podría hacer con el amor que aún siento por tí… sólo puedo seguir atesorándolo, guardarlo para mí, pensarte y anhelar que seas feliz.

Breve encuentro


Esta tarde se me acerco un caballero, no era de blanca armadura, pero sin duda tenía  algo peculiar,  pues su gracia para atraer mi atención fue sin igual .. yo me encontraba parada recargada junto a la puerta del vagón del tren, leyendo un libro y con los audífonos puestos cuando inesperadamente me interrumpió.
“Disculpa,me parece que te conozco de algún sitio, o es acaso que te vi en un sueño, ese sueño debió ser maravilloso”… ante esta presentación no puede evitar reír, no fue una sonrisa… fue una risa, ojalá hubiera podido disimular mejor mi asombro ante tal cortejo, pero esta vez logró tomarme por sorpresa.

Luego de mirarlo con cierta ironía, rápidamente dirigí mi vista de vuelta a las líneas de aquel libro, entonces él se movió con destreza para colocarse justo a lado de mí, recargado también en la puerta, logrando apartar al señor que se encontraba en ese sitio.

“Me parece que no has creído una sola palabra de lo que te dije, cierto”… levanté nuevamente la mirada con expresión de desconcierto, él me miraba cómo si estuviera realmente convencido de lo que había explicado, tenía una sonrisa coqueta, franca, un poco similar a la de un niño curioso, no me hacía sentir incómoda su presencia, no me parecía acosador, sin embargo seguía siendo inquietante.
“No creo recordarte, y tampoco creo que haya sido en un sueño, creo que no tengo la costumbre de andar invadiendo los sueños de extraños” luego de responder esto, comenzó a reír, me dijo que quizá no eramos extraños, que tal vez en alguna otra vida pudimos encontrarnos, o tal vez sólo era el mejor pretexto que encontró al mirarme y buscar una sonrisa de mi parte.

Me extendió la mano y  se presentó, luego de aquel apretón de manos y un intercambio de miradas, llegué a mi destino y bajé en la siguiente estación, “Hasta luego bonita” dijo aquel chico, salí del tren y miré atrás, mientras las puertas se cerraban, él me despedía con una linda sonrisa…

imprudente


Quizás decirte que inspiras cada uno de mis versos esté de más, tal vez muy imprudente sea hacerte saber mis más oscuros secretos, darte el poder de saberte amado, de que en mi mente tu imagen siempre está circulando…
Hoy no me interesa si he perdido ya la razón, aunque tal vez este podría ser el mejor argumento, completamente perdida en mi locura he entregado mi corazón al hombre que siempre sale en mi conversación, con el que a veces sueño y no termino por encontrar,  al que hoy sin escrúpulos hago responsable de mi inspiración, podría ser el hombre o podría ser el sentimiento que en mi aquel tiempo hizo crecer, podría ser la mujer que hoy se aferra a un deseo…

¿y si me ahoga este sentimiento?


¿Cuantas lunas seguiré amándote en secreto? ¿Cuanto tiempo tendrá que pasar para que deje la costumbre de buscarte en la cama cada mañana al despertar? Mientras en el tren yendo de regreso a casa, cada tarde sin falta, al mirar al sol caer en ese tinte violeta, anhelando que estuvieras detrás mío, disfrutando juntos el diluir del cielo…

¿Y si entonces tuviera el coraje suficiente para aceptar que se ha terminado? ¡Es que ya no estás más conmigo! …y sé que en otro sitio te están esperando, tú para mí como ese amor platónico, quizás romántico, quizás obsesivo…

Hoy ya soy sólo una sombra, sólo un recuerdo desdibujado de un extraño encuentro, de un incierto pasado que has dejado ir… que bien has logrado olvidar sin mirar atrás… por algo será.

Me atormenta la idea de que yo nunca lo pueda lograr, de vivir siempre extrañando tus suaves caricias, de anhelar cada día de mi vida sentir tus labios junto a los míos… de vivir deseando que ese sueño contigo a mi lado no se hubiera destrozado… me aterra creer que al final de mis días sólo sea tu imagen la que conserve en mi alma, que hoy cada parte de mi ser se ha empapado de tu existencia, y que siempre, siempre, siempre estarás ahí.

Domingo


Sueño con el día en que despierte y al girar al otro lado de la cama, me encuentre con tu mirada, con tu hermoso cuerpo, tocar tu cabello, besarte y darte los buenos días, sentir tus fuertes brazos rodeándome y de repente aparezca corriendo y saltando sobre la cama una hermosa y pequeña princesa, brincando una y otra vez y repitiendo “mamá, papá, ya levántense!”

Preparar el desayuno y verla escapando de la mesa, para ponerse a jugar con el perro, correr detrás de ella para que se acabe sus hot cakes, luego salir a caminar y que ella te pida la cargues en hombros, completamente curiosa, nos cuestione por todo, deseosa de explorar lo que conoce por mundo… vayamos de compras y entonces con esa mirada y sonrisa traviesa, intente convencerte de comprarle  una cubeta de helado, ella sabe bien cuanto la amas, que es nuestra más bella razón de vida.

Entonces terminar el día en casa, los tres sentados en el sillón, viendo películas y comiendo helado, para que al anochecer la llevemos a la cama y contándole una historia se quede dormida, estar ahí siempre para ella.

Seguir creyendo en la belleza de mis sueños para hacerlos un día realidad.

amor, como sea…


Amar apasionadamente, locamente, amar intensamente, asegurar practicamente que jamás sentirás del mismo modo, que esa persona jamás saldrá de tu alma, de tu ser… sentir vibrar cada parte de tu cuerpo, erizar cada centímetro de tu piel, al escuchar su voz, al contemplar su imagen, afirmar que nunca más habrá otra persona que pueda siquiera igualar este conjunto de emociones y sentimientos… sentir como se fragmentan las ilusiones, la esperanza si él se va, si comienza a mostrarte que no le interesas más… sentir ese dolor aniquilante que a veces parece incesante y que en ocasiones no te permite dormir.

Las lágrimas brotando de unos ojos que antes te enamoraron, que te miraron con tanto deseo y tanto amor, procurar mantener mi mente todo el día ocupada en otros asuntos, en el trabajo, en los pendientes que, harían la función de una nube que permita evadir a lo largo del día, ese recuerdo, esa ausencia, esa tristeza, ese anhelo… y entonces al llegar la noche, siendo esta algunas veces, la peor de mis enemigas; abrazando mi almohada, desesperada tratando de sofocar ese dolor en el pecho, gritando tu nombre, casi suplicando que regreses de nuevo a mi lado…

Esta tarde


Este dolor asfixiante… Tal vez jamás logre sacarte de mi piel, sacarte de mi alma, quizá mi corazón por siempre conserve ese hueco que dejaste cuando decidiste alejarte de mi lado.
No hay búsqueda, no hay ganas, no hay deseo de llenar ese hueco, porque ese espacio quedó amoldado exacta y únicamente para tí. De que me sirve querer sustituir ese amor con un juego vanal y pasajero, que de grato tendría engañar a mi mente y mi corazón que sólo buscan tus recuerdos, que sólo busca tu atención.
Algunas noches se hacen más difíciles cuando mi cuerpo busca el tuyo del otro lado de la cama, aquellas mañanas en que despertaba y luego de la tormenta, me encontraba con tu mirada.
No es soledad, es que me faltas. No es alguién más, eres tú.
No te busco en otros brazos, no te busco en otros labios, no te busco en otra mirada. Estás en todas partes y al mismo tiempo también se hace presente tu ausencia.

Mi esperanza de que esto no sea permanente, de refugiarme de nuevo en tus brazos, de que no olvides mi nombre en otros labios, de mirarnos de nuevo enamorados.

Demonios


Una mente inquieta, una mente llena de dudas, llena de deseos, llena de sueños. Confundida, me pregunto una y otra vez respecto a lo que siento, dudo de mí, dudo de quien soy, en ocasiones parece que el reflejo en el espejo no es siempre el mismo.
Temerosa, claro! Siento miedo de lo que siento, de no estar haciendo lo correcto, de perder el control, de perderme de nuevo.

 

Silencio


Desnuda, me siento en la orilla de la cama, observándote dormir… una noche más así.

Todo pareciera perfecto cuando entre tus brazos encuentro amor, encuentro protección, cuando me aprietas como si desearas nunca soltarme. Esos momentos hermosos que tanto atesoro, deseando fueran tan duraderos, que tal vez me atrevo a pensar, pueden sanar mil noches que no te tuve a mi lado.

Muchas veces te observo sin decir nada, mirando cada detalle de tu rostro, de tus expresiones, no trato de adivinar lo que puedes pensar en ese momento, simplemente te miro. Amandote así en silencio.

A veces despierto a media noche, y lentamente continuo buscando tus labios, buscando tu cuerpo mientras permaneces dormido. Deseo de no morir lentamente cuando dejas de mirarme. Deseo de vivir por siempre en tu sonrisa. Deseo de seguir perteneciéndonos.